viernes, 5 de junio de 2009

Es muy largo el camino

Es muy largo el camino, largo, largo,
como el desgaste del amor ambiguo,
o la añoranza del amor lejano,
o la amarga derrota del olvido.
Yo fui hacia ti en verdor de primaveras,
frescura de clavel, rumor de ríos,
y regreso, regreso, lentamente,
sólo conmigo mismo.
Se acumulan las nubes al ocaso,
se deshace la luz, se oye el silbido
de un tren lejano que jamás arriba;
sólo llega la noche, remolino
envolviendo la mente más que el cuerpo,
y uno quisiera reventar a gritos.
Los pies son para andar, y los tropiezos
no son más que advertencia de peligro,
y las caídas, para incorporarse;
la certidumbre nace de lo equívoco.
Cuanto ayer sucedió ya está gastado,
y andando, andando, se renueva el ciclo
de partos, muertes y resurrecciones,
existencia, calvario y paraíso.
Cada comienzo tiene un desenlace,
y a cada fin se abraza otro principio.
Yo sigo caminando,
si en aflicción, también en optimismo.
Remontaré este bache,cualquier bache,
y habrá una rosa donde hay hoy cuchillo.
El camino es muy largo,
dejándome la carne en los espinos,
pero vendrá otra mano,
con su tacto de bálsamo dormido,
que yo despertaré, y en mis heridas
derramará su festival de alivios.
Autor:Francisco Alvarez Hidalgo

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