martes, 30 de junio de 2009

Dulce filosofía

Mi dulce filosofía de amarte
noche a noche,
día a día…
Llevo tatuado todo lo vivido.

Ojalá recuerdes mi voz,
ojalá recuerdes las sensaciones.

Mi universo entero confabulado
para alcanzar mi sueño,
enredarte en mis labios,
abrazarte fuerte
hasta quedarme sin aire.

Regreso…y en mi mente
sigue tu mirada
tan brillante que me desnuda.

Siguen los recuerdos
que me hacen compañía
siguen los pasos
acompañados de tristeza.

anubia2001

lunes, 29 de junio de 2009

Llueve...


Llueve sobre mi corazón,
permanezco en pie, inmóvil,
y sigue lloviendo...
¿Por cuanto tiempo...?
Acaso...¿Dejará de llover?.
Mientras el tiempo transcurre
sigue lloviendo...
y yo proseguiré ahi
anubia2001

Noche de San Juan



Noche de San Juan,
instante mágico frente a la hoguera.
Noche de ritos heredados,
cuando todos los deseos
pueden ser cumplidos...!


anubia2001

viernes, 19 de junio de 2009

Manolo Garcia en Vigo

" ...Sabrás que despertar
a ese sencillo vaivén
tan sólo es respirar y dejarse llevar..."
Manolo García




martes, 16 de junio de 2009

El beso


A veces nuestros labios, como locas
mariposas de amor, se perseguían;
los tuyos de los míos siempre huían,
y siempre se juntaban nuestras bocas.
Los míos murmuraban: Me provocas;
los tuyos: Me amedrentas, respondían,
y aunque siempre a la fuga se atenían,
las veces que fugaron fueron pocas.
Recuerdo que, una tarde, la querella
en el jardín llevando hasta el exceso,
quisiste huir, mas, por mi buena estrella,
en una rosa el faldellín fue preso
y que, después, besé la rosa aquella
por haberme ayudado a darte un beso.
Autor: Manuel Ugarte

El engaño



Soy tuya, Dios lo sabe porqué, ya que comprendo
que habrás de abandonarme, fríamente mañana,
y que, bajo el encanto de mis ojos, te gana
otro encanto el deseo, pero no me defiendo.
Espero que esto un día cualquiera se concluya,
pues intuyo, al instante, lo que piensas o quieres.
Con voz indiferente te hablo de otras mujeres
y hasta ensayo el elogio de alguna que fue tuya.
Pero tú sabes menos que yo, y algo orgulloso
de que te pertenezca, en tu juego engañoso persistes,
con aire de actor del papel dueño.
Yo te miro callada como mi dulce sonrisa,
y cuando te entusiasmas, pienso: no te des prisa,
no eres tú el que me engaña; quien me engaña es mi sueño.

Autor: Alfonsina Storni

De "Este sabor de lágrimas"

Para el amor buscado o el perdido,
para el amor huido o el hallado,
ten la ternura fuerte del osado,
ten la dulce fiereza del caído.
Para el amor invicto o el vencido,
para aquél evadido o retomado,
ten la ausente presencia del llegado
y el silencioso grito del partido.
Así has de estar: tendido y encerrado
-cobarde piel y sangre decidida-,
del mismo modo oculto y entregado,
al mismo tiempo el dardo que la herida.
Y este juego de amor, tan bien jugado,
te llevará las horas. Y la vida.
Autor: Julia Prilutzky Farny

domingo, 14 de junio de 2009

Tu recuerdo



Siento que se despega tu recuerdo
de mi mente como una vieja estampa;
tu figura
no tiene ya cabeza
y un brazo está deshecho, como en esas
calcomanías desoladas
que ponen los muchachos en la escuela
y son después en el libro olvidado
una mancha dispersa.

Cuando estrecho tu cuerpo
tengo la sensación de que estuviera hecho de estopa.
Me hablas y tu voz
me viene de tan lejos
que apenas puedo oírte. Además
ya no te creo.


Yo mismo, ya curado
de la pasión antigua,
me pregunto cómo fue que pude amarte,
tan inútil, tan vana,
tan floja que antes del año
de tenerte en mis brazos
ya te estás deshaciendo como un jirón de humo,
y ya te estás borrando como un dibujo antiguo,
y ya te me despegas en la mente,
como una vieja estampa.


Autor: Nicolas Guillen






Al amor


Si eres un bien arrebatado al cielo,
¿por qué las dudas, el gemido, el llanto,
la desconfianza, el torcedor quebranto,
las turbias noches de febril desvelo?
Si eres un mal en el terrestre suelo,
¿por qué los goces, la sonrisa, el canto,
las esperanzas, el glorioso encanto,
las visiones de paz y de consuelo?
Si eres nieve, ¿por qué tus vivas llamas?;
si eres llama, ¿por qué tu hielo inerte?;
si eres sombra, ¿por qué la luz derramas?
¿Por qué la sombra si eres luz querida?;
si eres vida, ¿por qué me das la muerte?;
si eres muerte, ¿por qué me das la vida?
Autor: Manuel Gonzalez Prada

El arma que te di pronto la usaste

El arma que te di pronto la usaste
para herirme a traición y sangre fría.
Hoy te reclamo el arma, otra vez mía,
y el corazón en el que la clavaste.
Si en tu poder y fuerza confiaste,
de ahora en adelante desconfía:
era mi amor el que te permitía
triunfar en la batalla en que triunfaste.
Aunque aún mane la sangre del costado
donde melló su filo tu imprudencia,
ya el tiempo terminó de tu reinado.
Hecho a los gestos de la violencia,
con tu mala costumbre ten cuidado:
tú solo no te hieras en mi ausencia.
Autor:Antonio Gala

lunes, 8 de junio de 2009

Nos conocimos...

Nos conocimos y nos amamos
y en vano conspiramos.
Para salvar la belleza
de una guerra sin tregua.
Para nosotros no tuvo tiempo el tiempo,
ni los minutos, misericordia.
Hemos amado, hemos perdido,
mas el mundo no se ha detenido.
Autor:
Cordwainer Smith.

viernes, 5 de junio de 2009

Es muy largo el camino

Es muy largo el camino, largo, largo,
como el desgaste del amor ambiguo,
o la añoranza del amor lejano,
o la amarga derrota del olvido.
Yo fui hacia ti en verdor de primaveras,
frescura de clavel, rumor de ríos,
y regreso, regreso, lentamente,
sólo conmigo mismo.
Se acumulan las nubes al ocaso,
se deshace la luz, se oye el silbido
de un tren lejano que jamás arriba;
sólo llega la noche, remolino
envolviendo la mente más que el cuerpo,
y uno quisiera reventar a gritos.
Los pies son para andar, y los tropiezos
no son más que advertencia de peligro,
y las caídas, para incorporarse;
la certidumbre nace de lo equívoco.
Cuanto ayer sucedió ya está gastado,
y andando, andando, se renueva el ciclo
de partos, muertes y resurrecciones,
existencia, calvario y paraíso.
Cada comienzo tiene un desenlace,
y a cada fin se abraza otro principio.
Yo sigo caminando,
si en aflicción, también en optimismo.
Remontaré este bache,cualquier bache,
y habrá una rosa donde hay hoy cuchillo.
El camino es muy largo,
dejándome la carne en los espinos,
pero vendrá otra mano,
con su tacto de bálsamo dormido,
que yo despertaré, y en mis heridas
derramará su festival de alivios.
Autor:Francisco Alvarez Hidalgo

Se querian...

Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.
Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.
Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.
Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente sólo.
Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.
Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.
Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.
Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.
Autor: Vicente Aleixandre